María es la theotokos (que engendra a Dios); es la Panagia (la toda santa, santísima).
Podemos distribuir la iconografía mariana bizantina en tres grupos: Vírgenes de Majestad, Vírgenes de Ternura y Vírgenes de Intercesión.
Esta tipología no ha entrado en Occidente salvo caso aislado en Venecia.
Panagia Hodegitria.
(La que conduce, la que muestra el camino).
La Virgen está de pie. Lleva en
su brazo izquierdo al Niño que
bendice. (La imagen deriva de un
icono atribuido a San Lucas).
De esta tipología procede la
inmensa mayoría de las imágenes
góticas de Occidente.
Panagia Nikopoia.
(Virgen de las Victorias,
también llamada Kyriotissa).
De pie o sentada en actitud
hierática, rigurosamente
frontal, presentando con sus
dos manos al Niño. Esta
topología es la que se
encuentra en Occidente en
las Vírgenes en Majestad,
románicas o góticas.
Panagia Galaklotrophousa
(La Virgen le da el pecho al
Niño). No todo es hierático en
la iconografía bizantina. En
ella ya vemos «La Virgen de
la leche» y otras escenas de
ternura antes de que se
difundan por Occidente a
finales del gótico.
Panagia Eleousa o Glykophilousa.
(Virgen
del dolor). Es la conocida
imagen de la Virgen del
«Perpetuo Socorro». La
madre se entristece al pensar
en la futura pasión de su Hijo.
Unos angelitos llevan atributos
de la pasión. El Niño
los mira y se agarra a las
manos de su madre.
Hay en el arte bizantino dos temas marianos de particular relevancia, la «Déesis» (La Virgen intercesora ante el Juez Supremo, juntamente con San Juan Bautista) y La Virgen protectora que acoge a sus fieles bajo su manto. El tema, tocado por Zurbarán en el siglo XVII es un ejemplo de su difusión