LA CONVERSIÓN DE SAN PABLO

José Luis Sierra Cortés

Miguel Ángel Buonarroti. Fresco, 635 cm x 661. Capilla Paolina del Palacio Apostólico, Roma. 1542-1545


Cuando este fresco queda abierto al público, la Roma que adora a Miguel Ángel se alborota. ¿Cómo ha podido el maestro realizar una obra tan desmañada, tan alborotada, tan carente de belleza? ¿Qué fue de la serena belleza del Tondo Doni, De la Pietà del Vaticano, de tantas obras de inspiración neo-platónica? Aquí predomina una energía que se desborda. Un caballo desbocado; un coro celestial que se amontona y se interroga por lo que ocurre en la tierra y lo que es peor, una figura de Jesús descentrada en la composición, colocada boca abajo en actitud abiertamente «indecorosa» para un personaje divino.

Cuando el artista realiza esta obra tiene ya 67 años. Pero lo que en este fresco desconcierta a muchos no es cuestión de edad. Miguel Ángel trabaja aquí con la misma vitalidad que en la Sixtina. Lo que ha cambiado es la actitud espiritual del artista que ha evolucionado al par que la complejísima época en que le ha tocado vivir. La Sociología del Arte nos muestra cómo los cambios sociales se reflejan en las obras artísticas. Este es un ejemplo.

En tiempo del pontificado de Julio II (1503-13) Miguel Ángel participa de la visión propedéutica de la Antigüedad Clásica, integrable en la cultura cristiana.. Se nutre de la visión neoplatónica de la belleza, al tiempo que se ve afectado por el calvario de la nunca realizada tumba del Papa.

Está en Florencia cuando , con toda la sociedad de su época, sufre el impacto del brutal saqueo de la ciudad de Roma durante seis días de mayo de 1527 por las tropas imperiales de Carlos V. Este acontecimiento, perfectamente analizado por André Chastel, abre las puertas a la difusión del Manierismo. Estando en Florencia contempla cómo los Medici, sus patronos, tienen que abandonar la ciudad. No hay que decir que la reforma protestante le afectó de lleno, a renglón seguido, como a todo creyente pìadoso. Miguel Ángel lo era, como podemos comprobar en sus escritos.

Por la fecha en que Miguel Ángel pinta esta Conversión de San Pablo, Nicolás Coopérnico publica su De revolutione orbium coelestium (1543). La Tierra no es el centro del Universo. El geocentrismo cede ante el heliocentrismo. El cambio es radical para el antropocentrismo renacentista.

La larga vida de Miguel Ángel se ha desarrollado en una sociedad cambiante camino de la época barroca.

Cambio radical lo es también, desde el punto de vista estético, la pregunta que se hace Miguel Ángel (Rima 42) : «La belleza a la que aspiro ¿está ahí, o la tengo dentro y la proyecto?»

Dimmi di grazia, Amor, si gli occhi miei Veggono’l ver della beltà c’aspiro O si io l’ho dentro allor che, dov’io miro Veggio scolpito el viso de costei…